miércoles, 8 de diciembre de 2010

Sobre el alma

El alma es un concepto que, a lo largo de la historia de la humanidad, ha originado multitud de debates filosóficos en torno a una serie de cuestiones y planteamientos profundos como su definición, su estado, si es inherente a cada ser humano o si por el contrario migra y evoluciona hasta alcanzar un rango superior e incluso si es inmortal. Yo de filosofía no he aprendido más que cuatro conceptos básicos así que no sabría que opinar al respecto.

El otro día iba paseando por la calle pensando en mis tonterías para nada trascendentales dispuesta a entregar unos cuantos currículums por ahí, por si alguno cuela. En la otra acera vi a un hombre arrodillado con la cabeza agachada, el pelo blanco y un jersey rojo muy viejo. A su lado había un cartón con letras negras que decían Por el amor de Dios. Mientras cruzaba de acera me llevé instintivamente la mano al bolso y saqué el monedero. No sé por qué este buen hombre me impactó más que otros, ya que no es nada extraño ver a gente pidiendo por el centro. Ni si quiera lo pensé. Deposité un euro en su vasito de plástico y en ese momento el hombre me miró y me dio las gracias de corazón. Se me encogió el estómago y me sentí ruin. Un maldito euro. Y ni si quiera fui capaz de sostenerle la mirada. Sólo sonreí, pero en seguida giré la cara y seguí mi camino. Por supuesto me eché a llorar como una idiota, y tuve que aguantar las miradas marcianas de los viandantes.

Yo no sé mucho de filosofía. Lo que sí se es que algo se me calló a los pies.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Sobre los extraños

Muchos de vosotros ya conocíais mi singular habilidad para hacer amigos, así como de entablar conversaciones con extraños. En la verdulería, en el metro, en la cola del banco o simplemente paseando por la calle me han ocurrido cientos de anécdotas con personas la mar de interesantes. El mundo está lleno de gente maja, y un poco loca, la verdad, por eso merece la pena estar atento a las señales, siempre puedes aprender cosas curiosas o pasar un rato agradable.

El otro día volvía del centro en autobús. Iba pensando en mis tonterías habituales cuando de repente nos paramos en un semáforo, en frente de un mesón que lucía en la puerta un llamativo cartel escrito a mano con rotulador rojo, hoy cocido 15 euros.

La abuela que iba a sentada a mi lado soltó un aspaviento. Madre mía, un cocido 15 euros. Y me miró... Desconozco el motivo por el cual atraigo tanto a las abuelas. Me resulta todo un misterio. Será porque tengo pinta de la nieta perfecta, o quizá es que les guste mi colonia... El caso es que le devolví la mirada, y asentí. Ella seguía farfullando. Hay que ver, cómo se pasan, 15 euros por un cocido. Para salir del paso le contesté que bueno, que si era con sopa y todo... Que no hija que no, si un cocido total es un poco de puerro, y un puñao de garbanzos que cuestan cuatro duros. Le dí la razón, qué más podía hacer. Claro, claro, total unos garbanzos, sabiendo que estaba dando pie a una larga disertación sobre cocidos. No me equivoqué. Me explicó como se pueden aprovechar los restos de un jamón, que si la berza, que si en la olla en un momento, y lo mismo pa cuatro que pa cuarenta, que si bla bla, orgullosa de su guiso, y a todo esto ya que pasaba por allí se iba a bajar donde el lidel a comprar pescado que hoy es martes y toca. Me deseó un buen viaje y me dedicó una sincera sonrisa. Cuando bajó del autobús aún la miré un largo rato. No sé si tendrá muchas visitas, amigas, nietos, o marido. El caso es que la mujer necesitaba hablar con alguien. Espero que se quedara a gusto.

Ya casi llegando a mi parada me levanté para pulsar el botón y me crucé con una madre y su hijito. El niño iba la mar de contento, mirando a todas partes, canturreando y tocándolo todo. Conseguí captar su atención sacando la lengua, le hice unas cuantas monerías, me miró como a un marciano pero al final se echó a reír (de mí supongo). Y luego me imaginé lo divertido que sería tener un hijo y sacarlo a pasear. A lo largo del día seguro que te cruzas con una docena de personas que se te paran a hacer el gilipuertas y a hablar con voz de idiota. Todo un espectáculo.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Sobre mi casa

Hoy es el último día que paso en mi casa. Había imaginado este momento cientos de veces; qué bien nos engañan las películas, a la hora de la verdad la vida es mucho más sosa. No hay despedidas apasionadas, ni música de fondo, ni planos detalle de los rincones más emotivos, ni por supuesto flashbacks de los momentos entrañables aquí vividos.

Ahora me dirijo hacia la cocina y examino los detalles que tanto he aborrecido y que, aunque parezca absurdo, a mi manera los voy a echar de menos. A fin de cuentas es mi primera casa (que no mi primer piso). Llevo más de tres años quejándome de las paredes desconchadas, los muebles viejos y feos, la cocina pequeña y destartalada, el grifo que gotea, los enchufes sueltos, la ducha sin fuelle, la falta de espacio... Sé que el cambio va a ser a mucho mejor, eso sin duda, pero nunca olvidaré los llantos y las risas a partes iguales que estos desperfectos me han provocado. Nunca olvidaré lo feliz que he sido aquí, y todo gracias a la gente que ha compartido conmigo este lugar tan especial.

Todo comenzó una noche de julio, con mi padre y la fatídica anécdota de la bicha. Esa noche sí que reí y y lloré como una histérica. Fue una entrada por todo lo alto, con Ahmed subiendo cajas y más cajas y una bicicleta estática. Después, con Laura y las vecinas vinieron las jornadas de bricomanía, decoración, chapa y pintura. Varios viajes al Ikea y cientos de llamadas surrealistas con gritos y cabreos para dar de alta Internet. Conocimos el barrio, a nuestros pintorescos vecinos y decidimos ampliar la familia con dos lindos gatitos. Los amigos entraban y salían como en un hostal. Cenas, cervezas, películas, juegos de mesa, noches que acaban de día, rolletes y algún que otro romance. David le cogió tanto cariño a la casa que decidió venir para quedarse.

La casa dio un giro hacia la edad adulta. Aunque tenemos cientos de juguetes y muñequitos, incorporamos al dormitorio una cama de matrimonio. La primera de nuestras vidas. Qué risa nos daba esa palabra. Bajo este techo hemos vivido momentos inolvidables y, sobre todo, hemos soñado despiertos, hemos imaginando el maravilloso futuro que nos espera juntos, haciendo planes y tomando decisiones, la última de las cuales nos ha llevado a clausurar esta etapa. Hoy es mi último día aquí.

Tengo dos maletas enormes abiertas pero vacías. No sé ni por dónde empezar. En principio sólo debería llevarme lo imprescindible, a fin de cuentas en casa de mis padres tengo todo lo necesario y el terrorífico momento de la mudanza ya llegará. Prefiero no pensar en ello todavía porque me dan los siete males. Así que supongo que sólo meteré ropa, bolsos y zapatos. Si todo sale bien, la mudanza será pronto, y yo ya no volveré por aquí. Solo para meter cosas en cajas. Supongo que para David tiene que ser más triste, a fin de cuentas se queda aquí solo esperando la señal para partir. Ayer le preparé varios guisos y los guardé en el congelador, siento que sobre mí recae la responsabilidad de su buena alimentación, aunque me encuentre a 300 kilómetros. Y sigo sintiendo que me olvido de algo importante. Bueno, no será tan importante.

El lunes tengo una entrevista y estoy muy nerviosa. Quiero hacer las cosas bien. Sé que soy capaz, y además ya me va tocando un pequeño golpe de suerte. En cuanto encuentre un trabajo sé que todo irá a mejor. La casita nueva, la familia cerca y los amigos de toda la vida. Espero que los de fuera os animéis a visitarnos. Ya sabéis que las puertas de mi casa siempre van a estar abiertas.

Madrid, fuiste la ciudad de mis sueños y te voy a echar mucho de menos. Vine aquí hace más de 9 años con una maleta repleta de ilusión. Ahora me voy con un chico maravilloso y todo un mundo de sueños nuevos junto a él.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Sobre las noches

Anoche, mientras el Rey de la Sal y sus vasallos, los Hombres de las Islas de Hierro, izaban las velas de sus barcoluengos dispuestos a conquistar las tierras verdes, me empezaron a escocer los ojillos. ¡Madre mía, si son casi las tres de la mañana! Será mejor que apague la luz y me acueste.

Dejé el libro en la mesilla y le dí un achuchón a David. Después de acomodarme, se giró y me puso la mano en el hombro.

D: Paciencia.
I: ¿Paciencia? ¿Quién?

David levantó el brazo y me señaló.

I: ¿Paciencia yo? ¿Por qué?
D: Mshhporqu....tas...dibujangnnnfffss...
I: ¿Perdón?
D: msshh... Porque estásh dibujando coshitas zzz....

:)

¡Te voy a echar de menos! No quiero imaginarme cuántas noches voy a estar sin ti. Sólo espero que todo esto pase rápido, que vayan saliendo bien las cosas, que tengamos suerte, que nos la merecemos, y que pronto podamos aburrirnos en nuestra nueva rutina particular. ¡Te quiero, pequeño!

sábado, 30 de octubre de 2010

Sobre la fauna en el tren

Siempre que llego a Zaragoza mi padre me espera sonriente en la estación del tren. Lo primero que me pregunta es que cómo ha ido el viaje, que si me han dado mucho la turra los compañeros de vagón - parece que tengo un imán para los plastas- y la mayoría de las veces contesto que sí. Así que voy a tratar de hacer un recopilatorio de todas esas personas cuyo comportamiento me resulta tan peculiar - en realidad me resulta molesto, pero no deja de ser curioso como la gente no es consciente de ello-.

El fin de semana pasado mi compañera no tendría más años que yo, aunque éramos la noche y el día. Ella iba perfectamente enconjuntada con su traje de chaqueta negro impecable, sus tacones y su maletín. Nada más acomodarse en su asiento, la yupi encendió su portátil y se puso a trabajar. Pudo mandar en la hora y cuarto de trayecto como 30 emails, además de contestar varias llamadas al móvil de jefes, secretarias, abogados... Qué chica más eficiente. Yo sin duda la contrataría. Pero vamos, que si para llegar a ser alguien en una empresa debes llevar ese ritmo de vida frenético y sin descanso... no sé si a mí me compensa. Sólo de mirarla me contagió algo de estrés. El tiqui tiqui de las teclas no es la mejor banda sonora de un viaje...

Peor era el fulano del asiento de delante. El tipo creía que el mejor lugar en el mundo para elegir la melodía de su móvil nuevo era el Ave. Claro. Por eso sus compañeros tuvimos que escuchar una y otra vez las 20 musiquitas del teléfono hasta que el hombre se decidió. Ring ring... nino, nino, nino... ñaaaauu, ñaaaaauuu... cri cri, cri cri... lerele, lerele loooo... y otra vez ring ring... que levante la mano el que NO le habría metido el móvil por el...

Detrás de mí viajaba una señora mayor de las que no sabe estar hora y media callada. Por eso llamó a su hija, a la Antonia, a la Seve, a su cuñada y al pueblo entero por lo visto. Así todos pudimos deleitarnos con los entresijos de su fascinante vida. Porque si no se han descongelado del todo las chuletas, podemos hacer una tortilla. Si hija, le quitaron la vesícula. No no, yo estoy bien, todavía me voy un poco de vientre pero nada grave. ¿En serio? Cuando se enteren en el barrio... Ay lo que me cuentas... Esa es una guarra y no sé como el tontolaba del Paco se lo consiente, y eso que las tetas se las pagó él. Si si, el viaje bien, te dejo que me llaman por la otra linea...

Sin duda mis favoritos son los niños desbocados, poseídos y gritones con padres pasotas, impotentes y también gritones. Nadie dijo que fuera fácil, desde luego. Pero a la hora de que me hierva la sangre, dudaría entre darle el tortazo al señor padre o a su prole. Como ahora a los niños no se les puede dar un cachete, y mucho menos en público, si no quieres acabar lapidado, toda la tensión acumulada por los padres la liberan a chillidos. Los ves con la vena de la frente hinchada, la cara roja, los nudillos reventones... Y el niño totalmente ajeno al chocho que está montando con sus lloros y sus pataletas. Y no hablo de bebés, que un bebé llore es totalmente lógico y a veces incontrolable. Hablo de pequeños tiranos de doce años crueles, contestones y engreídos. El mundo se está volviendo loco.

Otro personaje pintoresco es el guiri desgreñado con americana y deportivas que se va quedando dormido por las esquinas, o encima de su compañero de asiento... Además de estar en la parra no entiende ni papa de castellano, pero no se corta en preguntarle a todo el mundo que dónde están la cafetería y el baño, que dónde tiene que dejar la maleta, que si la peli es gratis... Todo en su inglés-con-zapato-en-la-boca característico, y mirándote como si fueras un marciano cuando le respondes cortésmente que "yes, yu can put yur suitkeis jiarrr". Anda y que les den, que aprendan castellano o que se queden en su pueblo.

Los adolescentes que viajan solos no molestan. Van a su bola leyendo El jueves o La cuore y escuchando música con su ipod. Pero ojo como vayan en grupo. Lo primero son las fotos haciendo el capullo que colgarán después en el facebook. Después los chistes verdes, los cánticos regionales y las risas descontroladas. Los vaciles a la azafata, los viajes al baño de tres en tres... Sólo les falta sacar el kalimotxo.

Y ahora, repasando lo que he escrito, me siento una vieja cascarrabias. Yo sólo quiero estar tranquilita en mi asiento leyendo. No sé si es normal que me moleste tanto el ruido o el barullo. Quizás lo que más me molesta no es el ruido en sí, sino la estúpida manía que tiene la gente de estar todo el tiempo dando la nota, llamando la atención, como si a los demás nos importaran sus vidas. ¿Y acaso a ellos no les preocupa que los demás nos enteremos de todas sus intimidades?

Como dije antes: curioso.

viernes, 29 de octubre de 2010

Autogooglearse

Sé que es una petardez pero me apeteció probar... así que me busqué en google. Para mi sorpresa, la primera sugerencia mostrada es una carta de una presunta colaboradora del GRAPO que se llama como yo. Bueno, o yo como ella, que me saca una pila de años... Tiene su gracia. Hay miles de mujeres con las que comparto nombre ¡y dos apellidos! en el mundo, da que pensar. Pero gracias a la insistencia de David y a sus sabios -y un poco exasperantes- consejos, he conseguido pasar totalmente desapercibida en el cyber mundo. Cosa que también da que pensar, más aún... Es posible que dentro de unos años nos identifiquemos con un número o un nick (personal e intransferible) en lugar de por la mención oficial a nuestros antepasados. Y también sucederá que, a pesar de tus 70 kilos de huesos y carne, si no estás en el cyber espació ya no serás nadie.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Lección

Notitas con secretos, el juego del ahorcado, dos y dos son cuatro, las faldas de las niñas, te pillo en el recreo, la clase de gimnasia... Y las vacaciones de verano. De fondo la maestra tararea la lección. ¡Hoy cumplo ocho años!

martes, 17 de agosto de 2010

Intimidad

En esta casa no hay intimidad. Pillo el tabaco y la chupa y me piro. Camino por la calle. Tráfico y obreros. Gritos y pitos. Señoras con sus hijos y hombres con sus perros. Abuelos que cruzan. Uno me mira. Por fin sola.

viernes, 6 de agosto de 2010

Bicho

Vuelve andando de una fiesta. En la acera se cruza con un bicho. Taquicardia, sudores fríos, terror, ¡pelos de punta! Corre despavorida a refugiarse en su casa. Joder, qué asco me dan estos humanos.


Bicho =  la innombrable.

Margaritas

Corre por el campo persiguiendo un abejorro. Siente el frescor de la hierba bajo sus pies y la fuerza del sol en su inmaculada piel de niña. Corta una margarita y se la coloca en el pelo. Se siente una princesa. Nunca volverá a tener diez años.

Despertador

Un sueño agitado termina por despertarla. El maldito tic tac le acelera el pulso. No es un reloj cualquiera, no da la hora. Se jacta de que cada segundo que pasa es un segundo menos de placer entre las sábanas.

Tigre

El tigre se acerca altivo, con paso lento pero enérgico. El hombre observa sus delicados movimientos a través de los barrotes. Qué clase, qué elegancia, piensa con asombro. Suena el click de la cámara de fotos. El hombre se acomoda en su lecho. El tigre se va a su casa, no sin antes pasar por la tienda de souvenirs.

Economía

¿Podemos hablar de otra cosa? Es que no entiendo nada de economía. El mundo está raro. Si, eso dicen. Yo lo único que sé es que tengo más ex jefes que ex novios.

Explosión

La primera explosión me asusta. Mi corazón se detiene durante una fracción de segundo. Pero las siguientes me hipnotizan. La multitud aplaude maravillada. La oscuridad de la noche se quiebra entre destellos de mil colores. Los fuegos iluminan tu sonrisa. Y sólo sé que te quiero.

Discutir

Con la garganta reseca y la voz temblorosa, escupió todas sus frustraciones. Le recriminó haber sido tan cobarde y conformista. No te tortures por lo que podría haber sido, replicó. Aún somos jóvenes. Estaba exhausta, no le apetecía discutir más. Le dio la espalda al espejo.

jueves, 5 de agosto de 2010

Cacahuete

Intentaba sacarle una foto al mono, pero corría desatado por su jaula. Trató de captar su atención. "¡Toma, mono!". Le lanzó un cacahuete. El mono se acercó con cautela, cogió el cacahuete y, después de olerlo, se lo llevó a la boca. Con un sonoro escupitajo se lo devolvió.

Siesta

Mientras disfruta de su siesta espanta con el pie alguna mosca atontada. Y sueña con un mundo mejor, uno en el que la banda sonora de la vida no va siempre acompañada por una radial.

Amistad

Caminaba por el centro de la acera acompañado de su sombra. Aquella gigantesca ciudad dormía ante sus ojos. Intuía los murmullos de los seres de la noche, y el ruido de algún que otro coche. Apagó el cigarro en el suelo y decidió volver a casa. Nunca se le dio bien hacer amigos.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Detonador

Se retuerce inquieta entre las sábanas. Hace calor. Su respiración es agitada. Pulsa con suavidad el detonador. Después con más energía. Tras unos instantes, un estallido de placer recorre su piel, erizándole el vello. La mente en blanco, el cuerpo inerte. Dulces sueños.

martes, 6 de julio de 2010

Sobre la diversión en el trabajo

Estar en paro es mucho más aburrido de lo que la gente piensa, sobre todo cuando tus amigos y familia están currando y te pasas el día sólo mirando a las musarañas. Es cierto que tienes tiempo para jugar, leer, ver la tele... y también para algunas cositas de la casa, pero los días son muy largos, y trabajar estimula el cuerpo y el espíritu. Además en general te lo pasas bien, sales a la calle, puedes marujear con las compañeras y pueden ocurrirte cientos de anécdotas. Para algunos el trabajo de teleoperadora puede parecer un infierno - en ocasiones lo es, cuando tienes que tratar con impresentables - pero en realidad es de lo más creativo y sociable, me gustan los trabajos en los que tengo que tratar directamente con personas y así poder descubrir aunque sea una pequeña porción de sus curiosas vidas.

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- Buenos días, señor Lí, ¿qué desea?
- Quelel cita pala declalación de lenta, y mi plimo también, jiji.
- Muy bien, ¿me puede indicar su DNI?
- Siete tles cuatlo tles chinco cuatlo dos celo ELE.
- Disculpe señor Lí, ¿me ha dicho ELE, de Lugo?
- No, no, ELE de Ladio jijiji.
- ... esto... señor Lí, ¿alquiló usted el año pasado algún inmueble?
- ¡Chi, chi! ¡Yo alquilal pelo no muebles! ¡No habel ni uno! Jiji...
- ...

¿No es adorable?

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- Buenos días, don Ahmed, ¿qué desea?
- Yo quiere fita para ser declarasión de venta.
- Muy bien, ¿tiene usted DNI, don Ahmed?
- Si si, yo españolo, yo tengo casa, yo tengo trabaho. Mi NIE es Quix ventisinco chentasix curenta nueva duble be.
- ...

¿Casa y trabajo? Raro para ser español....

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- Don Agapito, ¿vendió usted algún inmueble?
- Caaaro, pero poca cosa maja, cuatro olivos y un cacho tierra.
- Eh... ¿Y realizó usted actividades empresariales en módulos?
- Yo de eso nu se nada, pero mi hijo sí que está estudiando un módulo.
- ...

Tantas y tantas veces me dejan sin respuesta.

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A la hora de preguntar la provincia desde la que llaman, siempre suelen indicarnos el municipio o pueblo, es duro al principio pero al final equivale a un máster en geografía de España. Pero sin duda la mejor respuesta fue: "¿Desde qué provincia nos llama?", "desde Vallecas". ¡Ole y ole!

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Los misterios sobre las letras del DNI también son formidables.

- Doña Macarena, ¿me indica su DNI?
- Noventiosho trentisei setentisete cuarentydó qué
- ¿Qué?
- Qué.
- ¿Qué de qué?
- Qué de queso.
- ...

Y otras grandes perlas como:

- Ka de casa.
- Ese de Saragosa.
- Be de Valencia.
- Pe de Palencia con Pe de Pamplona.
- Jota de jota.
- Cu (Q) de Kilo.