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domingo, 20 de noviembre de 2022

Querida mamá: seis años

Querida mamá: 

aunque ya han pasado seis años desde que moriste, la idea de vivir sin ti todavía me resulta insoportable. Este año, en el que se cumple el cuarenta aniversario de mi nacimiento, está siendo el más exitoso de mi vida. Todos los meses tengo motivos para celebrar y sentirme orgullosa, y cuento con gente a mi lado que me quiere, celebra conmigo y me abraza. Pero no estás tú y eso es horrible. 

Gracias por ser una mujer tan generosa, siempre anteponiendo nuestras metas y deseos a los tuyos. Me da tanta rabia no poder corresponderte... Dejaste huella en muchas personas que te admiran y te recuerdan, tan buena, tan sensible con las injusticias, tan divertida. Pero tu vida fue demasiado corta y merecías mucho más. Lo siento, mamá. Te quiero con toda mi alma y te echo de menos. Eres maravillosa. 

 



sábado, 20 de noviembre de 2021

Querida mamá: cinco años

Querida mamá: 

durante tu vida, con tu ejemplo, me enseñaste a ser buena, solidaria y respetuosa, y también aprendí a ser rebelde, inconformista y sensible a las injusticias. Con tu muerte descubrí el verdadero rostro del dolor y me rompí. Pero soy consciente de que ahora vives dentro de mí, me has transmitido tu fortaleza y tu valentía, y solo sueño con ser una mamá tan maravillosa como lo fuiste tú. 

Gracias por haberme hecho así 💜 te quiero siempre  

 




viernes, 20 de noviembre de 2020

Querida mamá: cuatro años

Querida mamá:

es cierto que la muerte de una madre no se supera, tan solo se aprende a vivir con ello. Y es una mierda. Pero no queda otra. A veces siento que vas a girar la esquina y nos vamos a encontrar por sorpresa en mitad de la calle. Incluso he llegado a verte paseando por la plaza. Deseo tanto hablar contigo una vez más... 

El barrio me conecta con lo que fuiste y sé que aún vives en él. Yo pensaba que eso siempre me pondría triste pero me equivocaba. Me saltan las lágrimas, es cierto, porque te echo mucho de menos. Pero estoy en paz y, de alguna manera, nuestras calles, nuestros árboles, me hacen feliz.

Tenías mucho que vivir aún, entre otras cosas, una pandemia mundial horripilante. La verdad es que no son buenos tiempos y lo estoy pasando mal, pero sabes que tengo a unas pocas personas cerca que me quieren y se preocupan por mí. Confío en ellas y sé que no me van a soltar. 

Aunque no pueda darte un abrazo o pedirte un consejo, me estás ayudando a crecer como mamá. Siento tu mano sobre mis hijos, tu fuerza y tu amor. Y la prueba es que se parecen muchísimo a ti. Olivia es una niña creativa, resuelta y muy payasa. Mario tiene tu mirada bondadosa y sonríe desde el alma. 

 Te quiero mamá, te echo de menos como el primer día. 

 



 


miércoles, 20 de noviembre de 2019

Querida mamá: tres años

Querida mamá:

hoy hace tres años que me dejaste. Tres años es muchísimo tiempo. ¡La de cosas que han pasado desde que te fuiste! Yo siento que soy otra persona, tu muerte me transformó hasta tal punto que, en ocasiones, miro fotos antiguas y no me reconozco.

Tres años es muchísimo tiempo y todavía puedo sentirte alrededor. Recuerdo a la perfección tu voz, tu olor, la sensación de acariciar tus manos o tu pelo. Pienso en ti cada día y la pena no desaparece. Vivir sin madre es terrible. 
 

Ahora tu madre también se ha ido. Sé que te acompaña y te cuida, pero también la echamos de menos, era una mujer que realmente amaba la vida y se aferraba a ella.

Yo sigo aprendiendo a ser madre y pongo todo mi empeño en hacerlo lo mejor posible; por suerte me enseñó la mejor. Recibí tu regalo del cielo, ese ángel que elegiste para mí. Lo he llamado Mario y es tu viva imagen: simpático, bueno, agradecido, bello. Y Olivia, mi niña del alma, te busca entre las estrellas y me pregunta por ti. 


Te queremos con locura, mamá.Te echo de menos.
 


martes, 20 de noviembre de 2018

Querida mamá: dos años

Querida mamá:

hace mucho que no te escribo, total, hablamos a diario. Pero no quería dejar pasar una fecha tan señalada sin hacerte un pequeño homenaje. Esta noche apenas he dormido, me pasa todos los veintes de noviembre desde que moriste. Como sabes, la vida me sonríe, mucha gente me quiere y todo el esfuerzo que he realizado en los últimos 20 años está empezando a dar sus frutos, me siento afortunada y el éxito me acompaña. Pero me resulta muy triste no poder celebrarlo a tu lado. Sigue siendo muy duro, faltas todo el tiempo y no es justo.

Día a día te recordamos en esta casa. Te tenemos muy presente a través de las fotos y todas las historias que vivimos contigo. Olivia sabe que tiene una abuela que se llama Carmen y que está en el cielo, junto a las estrellas. Dice que está deseando visitarte allá arriba, tu existencia le resulta fascinante. Yo le explico que algún día irá, y que os volveréis a encontrar, pero le insisto en que no tenga ninguna prisa.

Una de las anécdotas que más me ha venido a la cabeza en estos últimos meses sucedió el primer verano de Olivia en Biescas, hace ya más de tres años. Recuerdo que estábamos recogiendo la casa para volver a Zaragoza; las vacaciones llegaban a su fin. Olivia, que apenas tenía unos 3 meses, estaba tumbada en la cama despierta y feliz. Tú, sentada a su lado, le acariciabas las manitas y la mirabas con una sonrisa triste. Cuando te pregunté si estabas bien, me respondiste que te daba muchísima pena que Olivia no fuese a recordar nada de aquel verano, que había sido sin duda el mejor de tu vida. Te dije que no fueras tonta, que ya lo recordaríamos nosotros (habíamos hecho millones de fotos) y que nos quedaba mucha vida por delante para seguir creando recuerdos felices todos juntos. De verdad, qué melodramática te ponías a veces...

Saber que los momentos inolvidables seguirán sucediendo pero no estarás en ellos es muy duro. Es una grandísima putada. Te eché mucho de menos en la "graduación" de la guarde de Oli, y en su primer día de "cole de mayores". También en sus cumpleaños, que tanto la entusiasman. Y en las fiestas de Navidad o de Halloween (que es su favorita).

Este curso escolar la hemos apuntado a natación. El inmenso orgullo que supone ver a Olivia aprender a nadar sola, sin manguitos, también me provoca una punzada de dolor por tu ausencia. Sé que es una de las cosas que más ilusión te hacía, verla chapotear, con lo que adorabas el agua. No es la primera vez que te digo que mi hija se parece cada día más a ti: es buena, muy inteligente, terca y "dura como el pedernal" (esto lo dice papá), guapísima, con talento para la danza, con pasión por el agua, con un gran corazón.

Te quiero mamá, y te echo de menos.


lunes, 20 de noviembre de 2017

Querida mamá: un año

El 17 de noviembre es una fecha muy especial en nuestra familia: celebramos Santa Isabel de Hungría, la festividad del nombre que tú elegiste para mi. Así se llamaba tu abuela, Isabel Caudevilla, a la que tanto querías y admirabas.

Tengo que admitir que me fastidió bastante que el año pasado no estuvieras en la celebración. Llevaba días organizando la fiesta, había elegido un buen vino y estaba deseando verte reír junto a tu nieta. Por eso, cuando me dijiste que te encontrabas mal y que no ibas a venir, me sentí molesta, incluso le dije a papá que pasara él un rato cuando tú estuvieras acostada. No obstante, cuando salí del trabajo, pasé por tu casa a verte. Bueno, en realidad, pasé a recoger una camisa para un disfraz. Te vi nerviosa y preocupada, te encontrabas mal de verdad, y en aquel momento solo quería que se detuviera el tiempo para quedarme a tu lado. Pero no podía ser, tenía invitados esperando. Te di un beso en la frente y te deseé una buena noche. "Te quiero mamá, que te mejores".

Pasamos una velada preciosa. Olivia no paró de reír y saltar. Después de la cena jugamos y bailamos hasta bien entrada la noche. Tu madre Carmina disfrutó como nunca. Éramos felices. Papá me dijo por Whatsapp que te habías acostado pronto.

Al día siguiente, después de comer con mi amiga Zulay, fuimos a recoger a Olivia a la guardería y quise subir a verte, pero papá me aconsejó no hacerlo, pues estabas en la cama y necesitabas descansar. Así que me despedí de él, hicimos las maletas y nos fuimos a Burgos. Celebrábamos el cumpleaños de David y nos esperaban todos los amigos. Olivia y yo caímos enfermas, una gastroenteritis horrenda, luego supimos que papá también la padeció. Debimos contagiar a bastantes personas, fueron dos días caóticos.

La siguiente vez que te vi, estabas descansando en paz en tu lecho de flores. Cientos de personas vinieron a verte. Te di un último beso en la frente. "Te quiero mamá, eres maravillosa".

Llevo días preocupada pensando en cómo me iba a sentir hoy, el día que se cumple el primer aniversario de tu muerte. Es horrible mamá, muy triste. No puede ser, yo te necesito, te quiero, te echo de menos.


martes, 20 de junio de 2017

Querida mamá: siete meses

Querida mamá:

Ya está aquí el verano. Como bien sabes, es mi época favorita del año. Los días son largos y luminosos, hace calor, llevamos poca ropa, una cerveza pega a cualquier hora y, además, es tiempo de playa y de subir al pueblo. A tus queridos montes.

El pasado fin de semana llevamos a tu madre a Canfranc. Todos los años recibe este día con mucho entusiasmo: está deseando reencontrarse con las amigas y vivir su vida, con sus historias y sus recuerdos. Y a nosotros nos encanta acompañarla. Pero esta vez ya no fue igual. Solo fue parecido. Comimos migas y conejo en el Universo, como siempre. Echamos una siesta y dimos un paseo por la Estación. Todo sigue en el mismo sitio, año tras año. Los edificios, el río, los árboles, las personas, la plaza donde jugabas de niña (y donde jugué yo después). ¡Qué feliz has sido en este pueblo! Pero ahora tu ausencia pesa demasiado, se siente en cada rincón. Canfranc sin ti está hueco. Es como una vieja postal descolorida. Un cascarón. Te echamos mucho de menos.

Tú nunca creíste en la reencarnación, pero en numerosas ocasiones me confesaste que, si pudieras vivir una segunda vida, elegirías ser una rana pirenaica y habitar en un bonito ibón. Yo tampoco creo en segundas vidas, pero sé que cuando subo a los montes y hablo con ellos, tú estás por ahí, feliz, en paz, en tu paraíso. En tus raíces.

Olivia cada día se parece más a ti, es un espíritu libre, un ser acuático y silvestre. Me desconsuela que no podáis daros la mano y compartir tiempo juntas, pero me esforzaré por ser un puente entre vosotras, y sé que llegará el día en el que te querrá tanto como yo te quiero. Eres maravillosa.

La casa que te vio nacer

Disfrutando con tu nieta en la piscina


viernes, 19 de mayo de 2017

Querida mamá: feliz cumpleaños

19 de mayo de 1955. Hoy hace 62 años que este mundo te vio nacer. 

Han sido casi 62 maravillosos años los que has podido dedicar a hacer felices a las personas que han tenido el privilegio de cruzarse contigo en el camino de la vida. Era imposible conocerte y no amarte. 

20 de noviembre de 2016. Mañana habrán pasado 6 meses desde que este mundo te vio morir.

Has conseguido transformar algo triste y aterrador, la muerte, en algo bello. Pues sé que, cuando llegue mi momento y deba abandonar la vida tal y como la conozco ahora, tú estarás allí, al otro lado, para recibirme con tu abrazo de amor infinito.

Te quiero con locura, mamá. Cada día más. Feliz cumpleaños.


domingo, 7 de mayo de 2017

Querida mamá: ¡Feliz día de la madre!

Querida mamá:

¡Feliz día de la madre!

Anoche, en la Gala de los Premios Simón del Cine Aragonés, papá y Jorge recogieron el Premio al mejor cortometraje, conseguido gracias al impecable trabajo de todo el equipo. Ya está colocado en el mueble del recibidor, para que todo el mundo lo vea. ¡Qué felicidad! Tú siempre has disfrutado mucho esta fiesta; te encantaba conocer gente nueva, apoyar la cultura, acompañar a tu familia. Este año yo he ocupado tu lugar, ha sido una velada inolvidable, pero te hemos echado de menos cada minuto.

Todos sabemos que has dedicado tu vida entera a cuidar de tu familia y que has renunciado a tus sueños propios para que nosotros tres pudiéramos alcanzar los nuestros. Has peleado con toda tu alma para abrirnos camino. Sin tu apoyo, esfuerzo, conocimientos y amor infinito, nada de esto habría sido posible. No existen suficientes palabras para agradecerte lo maravillosa madre que has sido. Este premio es tuyo, por fin está en casa.

Foto publicada hoy en El Heraldo de Aragón

Yo también he recibido mi regalo del día de la madre. Tengo una familia preciosa que me quiere con locura. ¡Soy muy afortunada! Además, he llamado a Carmina, tu madre, para felicitarla de tu parte. Cuánto te añora. Te queremos mucho Carmencita. Cada día más.

¡Qué detalle!

Por supuesto, lo ha abierto Olivia

jueves, 20 de abril de 2017

Querida mamá: cinco meses

Querida mamá:

cinco meses desde tu muerte. Cinco ya, cómo pasa el tiempo. Y te prometo que la mayoría de los días estoy muy bien, pero claro, los días 20 de cada mes me pongo muy triste. Y sé que es una tontería, porque me faltas todos los días, a todas horas. No hay todavía ningún instante que no me recuerde a ti. Sobre todo cuando Olivia hace monerías. Hoy ha hecho la croqueta por todo el parque y se ha rebozado enterita en tierra. Le salía por las orejas. ¡Sé que te habría encantado verlo!

Esta mañana en el programa me he hecho la valiente y te he querido dedicar un poema de Gabriel García Márquez y una canción de Leonard Cohen. Pero me he venido abajo, todavía no soy capaz de soportar tu pérdida. ¡Te quiero tanto! Espero que de alguna forma lo hayas escuchado.

A pesar de todo este dolor, voy a quedarme con las cosas positivas que, aun estando muerta, eres capaz de regalarme. Quiero que sepas que todas las personas que de verdad te quisieron, y mucho, ahora me quieren a mí el doble, mi ración y la tuya. Cecilia y Rosa, Patricia y el resto de compañeras de DFA, Asun de Cachet, Ana López, Idioa, nuestra peluquera, los Aparicio, las vecinas de la Ripa 15, que ven a Olivia corretear por el patio y la llaman "Carmencita", pues aseguran que es clavadita a ti... Cuando hablo con estas personas, te siento un poquito más cerca. Lo que daría por tocarte una última vez.

Si supiera que esta fuera la última vez que te vea salir por la puerta, te daría un abrazo, un beso y te llamaría de nuevo para darte más. Si supiera que esta fuera la última vez que voy a oír tu voz, grabaría cada una de tus palabras para poder oírlas una y otra vez indefinidamente. Si supiera que estos son los últimos minutos que te veo diría "te quiero" y no asumiría, tontamente, que ya lo sabes. Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco, y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuánto te quiero, que nunca te olvidaré.

En Internet se le atribuye este texto a García Marquez, aunque en algunos foros aseguran que no es suyo. Lo mismo me da, es así tal cual como lo siento.




lunes, 20 de marzo de 2017

Querida mamá: cuatro meses

Querida mamá:

hoy es el Día Internacional de la Felicidad. En todas partes se habla de ello. Durante el programa, Alfonso ha compartido una reflexión que me ha gustado mucho: "La felicidad es la vida dedicada a ocupaciones para las cuales cada hombre o mujer tiene singular vocación". Como sabes, se trata de una cita de Ortega y Gasset, aunque lo de o mujer lo he añadido yo.

Por suerte, y sin necesidad de haber leído a este renombrado filósofo, yo esto ya lo sabía. Porque me lo has enseñado tú con tu vida. Dedicaste tu existencia a hacer cosas buenas por los demás, eras experta en ello, y además quisiste que yo jamás renunciara a mis sueños. Me apoyaste siempre, cuando elegí carrera, cuando decidí dejarla, cuando me fui lejos, cuando encadené pasiones, unas detrás de otras, cuando me reinventé y empecé de cero, las muchas veces que lo hice y las que lo volveré a hacer, cuando me aventuré en esta selva llamada doctorado, siguiendo tus pasos, cuando decidí ser madre (qué ilusión te hizo) y ahora en esta nueva etapa tan bonita y llena de sorpresas que, sin duda, estarás viendo de lejos. Lo que más deseabas en el mundo era que yo fuese feliz. Y te prometo que tu deseo se ha cumplido, soy muy feliz.

Pero justo hoy hace cuatro meses que moriste. Y me duele mucho. Muchísimo. Todos los días cruzo el patio que me vio crecer para enfrentarme a un nuevo día. Y sé que nunca más te veré ahí sentada en tu banquito. Ni te asomarás a esa ventana.

Qué felices hemos sido en este patio. Gracias, no lo olvidaré nunca. Te echo de menos, mamá.




viernes, 24 de febrero de 2017

Querida mamá: cumpleaños del abuelo

Querida mamá,

hoy es 24 de febrero, cumpleaños de tu querido padre Matías. Hoy habría cumplido 92 años, nada menos. Me acuerdo mucho de él, y de ti cada momento. Me alegra pensar que, de alguna manera, volvéis a estar juntos. Siempre fuiste su niña.

No te imaginas el revuelo que se montó el otro día en Facebook cuando compartí tu carta: recibí más de setenta interacciones y un montón de mensajes de cariño, fue muy emocionante. Como ves, me rodeo de buena gente que me quiere y se preocupa por mí. Y me consta que a ti también te querían y te admiraban, y sienten muchísimo tu muerte.

Por tu velatorio pasaron más de mil personas, y eso que hubo mucha gente que, aunque quiso, no pudo venir. Nos sentimos muy queridos y arropados; la verdad es que gracias a todas estas personas el día se hizo algo más llevadero. Sin duda dejaste huella, tu paso por la vida fue de lo más intenso, pues sembraste amor allá donde fuiste y así nos está siendo devuelto. Estamos muy agradecidos, cada una de estas personas es un verdadero regalo.

Te hará gracia saber que, a pesar de la gravedad del momento, no faltaron los cuatro listillos maleducados que soltaron comentarios estúpidos del estilo "es que fumaba mucho" o "claro, es que no se cuidaba". Me pareció tan surrealista oír aquello en esas circunstancias que no supe reaccionar. Al recordarlo a los pocos días, me invadió la rabia. Pero ahora lo pienso y ya no me importa, de hecho siento lástima por ellos. Por tener una existencia tan anodina y porque está claro que no te conocieron. ¡Lo que se han perdido!

Al día siguiente, celebramos tu funeral en la capilla más grande de Torrero, y no todo el mundo tuvo asiento. Vamos, que te fuiste por todo lo alto. La ceremonia fue preciosa, te habría encantado. Las lecturas muy emotivas, y la homilía tan acertada... como si el sacerdote te conociese de toda la vida. Es un buen amigo de Ignacio (a quien tu muerte sorprendió en Tierra Santa) y seguro que se deshizo en elogios al hablarle de ti. Mira si te conocían bien Ignacio y su amigo el sacerdote, que eligieron para ti la siguiente lectura:

El óbolo de la viuda - Alzando la mirada, vio a unos ricos que echaban sus donativos en el arca del Tesoro; vio también a una viuda pobre que echaba allí dos moneditas, y dijo: "De verdad os digo que esta viuda pobre ha echado más que todos. Porque todos estos han echado como donativo de lo que les sobraba, ésta en cambio ha echado de lo que necesitaba, todo cuanto tenía para vivir", (Mc. 12 41-44).

Así has sido tú, la mujer más generosa que he conocido, pues dedicaste tu vida a tu familia y a tu comunidad. Te estaré eternamente agradecida. De hecho, tus cenizas reposan en la parte vieja del cementerio, junto a las de tu padre Matías, en esa zona tan preciosa llamada "Plaza del voluntariado". Qué acertadísimo nombre.

El sacerdote amigo de Ignacio nos insitió en que, aunque ahora fuese difícil de creer, el amor que hemos sentido por ti mientras vivías se iría multiplicando cada día a partir de tu muerte, y no le faltaba razón. Cada día que pasa, la desazón se va diluyendo. La tristeza no se va, pero el amor por ti crece y crece. Te quiero con locura, mamá.


lunes, 20 de febrero de 2017

Querida mamá: tres meses

Querida mamá,

hoy se cumplen tres meses desde tu muerte. Te echo mucho de menos. No te puedes imaginar el dolor me que supone no poder verte, tocarte, llamarte para alegrarte la tarde contándote mis tonterías. Por eso te mando esta carta. De alguna manera, sé que la leerás.

Son muchos los días en los que me apetecería encerrarme en casa y llorar y llorar y lamentar tu ausencia. Pero te voy a ser sincera: ¡no tengo tiempo! Desde que te fuiste, he puesto mucho empeño en rodearme de buena gente, auténticos regalos que me ha dado la vida. A algunas de estas personas las conocía desde hace años, otras son novedades. Quiero que sepas que, gracias a ellas, estoy metida de lleno en una serie de aventuras apasionantes, construyendo un futuro precioso. Sin duda, estarás muy orgullosa. Siempre lo has estado.

Tú que me conoces, puedes imaginar cómo salgo de casa cada mañana: con energía, paso firme y una enorme sonrisa en la cara. No son pocas las personas a las que esto les extraña. Algunas me miran con lástima y tratan de consolarme, pues creen entender que la procesión va por dentro. Otras intentan encontrar el lado positivo, y suelo responderles que eso no existe. Bueno, según el grado de confianza, claro. Si no es mucha, solo asiento, doy las gracias y me alejo. Incluso ha habido personas que han pretendido convencerme de que tu muerte era una lección de la vida que me haría aprender y crecer como persona. Sé que esto último te estará haciendo mucha gracia. Si cierro los ojos, soy capaz de escuchar tu carcajada.

Estas personas no deben saber que, cuando se muere una madre, no hay consuelo posible. Primero la tristeza te invade, luego se anida muy dentro, y después, nunca más se va. Está ahí dentro para siempre. Yo, que soy una mujer fuerte, optimista, que jamás me rindo y que siempre encuentro la manera de sobreponerme ante la adversidad, puedo afirmar con total seguridad que no hay absolutamente nada positivo en la muerte de una madre, sobre todo si esa madre eres tú. Pero, a pesar de todo, soy muy feliz. Feliz de verdad.

Mamá, tú no me diste una lección con tu muerte, sino con tu vida. Tú me enseñaste a vivir y a amar intensamente. Tú hiciste de nuestro mundo un lugar mejor con tu generosidad, tu bondad, tu tenacidad, tu honestidad. Viviste anteponiendo las necesidades de los demás a las tuyas propias. Cuidaste, amaste, sembraste y recogiste. Tuviste una existencia trascendente y cambiaste la vida de todos los que tuvimos la suerte de conocerte. Perderte ha sido una auténtica putada.

Esta cita no la llegamos a compartir nunca, pero la he leído por ahí y sé que sería de tu agrado: Aléjate de las personas que tratan de menospreciar tus ambiciones. La gente pequeña siempre hace eso, pero los verdaderamente grandes te hacen sentir que tú también puedes ser grande. Mark Twain.

martes, 20 de diciembre de 2016

Un fecha señalada

20 de diciembre de 2016

Hoy hace un mes que murió mi madre.
Parece que fue ayer cuando hablé con ella por última vez.
Parece que ha pasado un siglo desde que le di un último beso en la frente.
Son tantos los recuerdos, las últimas veces...

Hoy hace 40 años que mis padres prometieron amarse y respetarse en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, durante todos los días de su vida. Y así ha sido.
¡Cuánto los admiro! 💚
Aquí posan felices, después de casarse por segunda vez en Caná.


 

jueves, 15 de diciembre de 2016

Mi deseo para este fin de año

A veces, cuando estoy muy triste, desearía con todas mis fuerzas volver a tener dos años, aunque solo fuera por unos minutos, para que mi mamá me consolara con sus abrazos y sus besos.

Echo de menos nuestras largas conversaciones en el salón, esas en las que resolvíamos los grandes conflictos del mundo, hacíamos descubrimientos, nos confesábamos secretos, esbozábamos nuestros planes de futuro. Nos admirábamos tanto la una a la otra...

Daría todo lo que fuera por una última llamada telefónica. Un qué tal, qué haces. Qué insignificantes parecían esas charlas. Hoy son un anhelo inalcanzable.

A veces sueño que envejece, que se va haciendo pequeñita, que se aleja despacio. Y quiero abrazarla fuerte, muy fuerte.

Quédate unos minutos más, mamá. Te necesito. Te quiero. Eres maravillosa.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Sobre compartir el arte

Hace unas semanas surgió un bonito juego en facebook en el que proponíamos pintores a nuestros amigos para que escogiesen una obra que les resultase especial por algún motivo y, tras compartir el cuadro, la asignación de artista era devuelta. Fueron unos días muy entretenidos y alegres, con todos los muros repletos de obras fantásticas y muchos colores. Tanto me gustó la experiencia que quiero compartir con vosotros las asignaciones que mis amigos me propusieron.

Victoria fue quien me introdujo en el juego asignándome a Monet. Acertó de pleno, porque me encanta. ¡Gracias!

Monet es uno de los padres del impresionismo: retrató ciudades que me han enamorado, como París o Londres, realizó una colección muy inspiradora llamada Sol Naciente, con influencias orientales, pero sobre todo se pegó media vida pintando campos y jardines rebosantes de flores, con lo que me gustan a mi las flores... Conclusión, me encanta su estilo, su brochazo salvaje y su colorido tan potente. Su obra Las amapolas quedaría ideal en mi salón. He elegido, de entre todas las flores, las amapolas o ababoles, por ser muy de nuestra tierra aragonesa.

Las amapolas

Ricardo me presentó al artista puertorriqueño Arnaldo Roche, muy conocido y querido por sus paisanos.

He contemplado su obra por Internet y he seleccionado este cuadro llamado La búsqueda de la felicidad; es rompedor y brillante, me encanta su azul tan intenso. El estilo del artista tiene mucha fuerza y, por lo que he leído, esta pintura representa vestigios de muebles en una habitación, lo que fue en su día o pudo haber sido. A nosotros, que nos hemos mudado tantas veces, nos dirá mucho esta obra. Por lo visto, Arnaldo Roche considera que sus pinturas son elementos de reconciliación para superar traumas (lo cual parece tenerle un poco obsesionado). Muchas gracias Ricaldo, ha sido un gran descubrimiento.

La búsqueda de la felicidad

María me asignó a uno de mis favoritos, Picasso. Ella se enamoró de su obra en Nueva York. Es difícil quedarse solo con un cuadro, hay muchos que son especiales.

Finalmente para el juego escogí esta obra, espero que os guste. A mi me parece muy bonita, sobre todo por su colorido, pero también por la ternura que refleja. Ella parece dormir tranquila y en paz. La protagonista del cuadro Joven dormida es Marie-Térèse Walter; fue modelo y amante de Picasso, y eso que era casi 30 años más joven. Me ha gustado la anécdota de que el cuadro pasó por varias colecciones privadas hasta que un donante anónimo lo regaló a la Universidad de Sidney con la condición de que lo subastaran y emplearan el dinero para investigar. Qué maravilla, ya podía ocurrir eso aquí... Muchas gracias, María.

Joven dormida

Marian también me presentó a un artista que no conocía, Edward Hooper. Todos sus cuadros son preciosos. Al investigar un poco para cumplir mi reto en el juego me dí cuenta de que muchas de sus pinturas las había visto ya en diferentes escenarios, así que pude, por fin, ponerle nombre al creador.

Lo que más me gusta de toda su obra es el intenso colorido, y las escenas cotidianas de familias de norteamérica son de lo más curioso. Tienen un aire Mad Men ¿verdad? Bueno, es más bien al revés jaja no me extrañaría que el diseño de arte de la serie estuviese influenciado por este hombre. Según wikipedia, muchos de sus cuadros representan la soledad de la vida moderna. Creo que sus obras podrían ser reinterpretadas en la actualidad: seres tan acelerados, con tantos contactos y, a veces, tan solos... ¡así somos! He escogido New York Movie porque, como ya sabéis, me quedé totalmente prendada de Nueva York; estar allí fue un sueño hecho realidad -y espero poder repetirlo pronto-. Las salas de espectáculos y teatros de Broadway son una auténtica delicia. Pero esta señora parece no encontrar su lugar. Todo encaja en la historia de mi vida... ¡Gracias Marian!

New York Movie

Muchos más cuadros pasaron por mi muro, pero si los comento todos el post sería interminable. ¡Sigamos moviendo el arte por el mundo!

lunes, 18 de noviembre de 2013

Un año más... ¡te quiero, pequeño!

Hace ya unos días que comenzaron las fiestas en honor a mi marido, y todavía quedan grandes eventos. Ayer tuvimos una bonita celebración con familia, comida rica, regalos estupendos y mucha ilusión. ¡Qué buen equipo hacemos en la cocina! Después dedicamos la tarde a nuestro ciclo de cine de superhéroes, en esta ocasión vimos Los cuatro fantásticos. Fue un gran día.

Nada en el mundo me gusta más que ver a David disfrutar y reírse, emocionarse con sus juegos y vivir sus aficiones con pasión. Hace casi cuatro meses que decidimos ser el uno para el otro y para siempre, y cada día soy más feliz. Nene, gracias por apoyarme en todo, por admirarme, por cuidarme, por quererme tanto y por hacerme reír. Te quiero mucho, pequeño. Te quiero y te querré siempre. ¡¡Feliz cumpleaños!!



Este fantástico trailer es obra de Javier Millán, de Impacto Producciones. ¡Gracias!

martes, 20 de diciembre de 2011

Sobre toda una vida

Papá y Mamá cumplen hoy 35 años de casados :-)

Os deseo mucha felicidad y que os queráis más aún cada día. Deseo también poder disfrutar de una vida en pareja ejemplar como la vuestra, basada en el cariño, el respeto y la confianza. Que sigáis siendo el uno para el otro, que cada día os fascinen de nuevo los detalles y virtudes del otro que, en su día, os enamoraron. Que olvidéis algunos malos ratos y os ríais juntos de vuestras manías y defectos.

Por toda una vida juntos, felicidades. Y gracias. Os quiere vuestra hija :-)


No tengo una foto de la boda, pero la conseguiré ;-)

viernes, 18 de noviembre de 2011

¡Felicidades Pequeño!

¡Muchas felicidades, nene! Espero que hayas disfrutado de tu semana de fiestas. Sé que este año no ha sido tan espectacular como otros, pero aún quedan regalos y sorpresas, y toda una vida por delante para celebrar cosas juntos.

Deseo que pases un bonito día. Te echo de menos. Dile a tu jefe que te deje salir antes, intenta ganártelo con esos pastelitos tan ricos mmm... jajaja. Bueno, yo aquí te espero, como todos los días, y a ver si hoy estrenamos juntos el Carcassonne.

A partir del año que viene, cumpliremos los años hacia atrás, ¿trato hecho? Te quiero mucho mi pequeño friki, y te querré siempre. ¡Un besico enorme!

Dice tu gato que miau miau, o sea, Feliz cumpleaños, ráscame la oreja.